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“La concentración de medios es un gran problema para la democracia y la libertad de expresión”


Entrevista a Perla Wilson.

Directora de Radio Tierra, y Corporación la Morada, e histórica activista por diferentes causas sociales, habla de los desafíos para la reconstrucción, de cómo los medios han dejado de lado a la ciudadanía en pos de beneficios económicos y de la necesidad de una sociedad civil más organizada.  


Martes 08 de Junio de 2010
 

Por Francisco Yavar

Desde que estudiaba periodismo, Perla Wilson se ha involucrado con el ámbito social, con las causas que tienen que ver con la participación de la ciudadanía y, especialmente, en la ampliación de la diversidad de los medios de comunicación, que es uno de las grandes déficits que tiene el funcionamiento democrático.

A su juicio, tras 17 años de dictadura, se abrió la capacidad de repensar la manera de profundizar la democracia. En ese sentido, con la formación de Radio Tierra se pone a las mujeres como protagonistas de un debate, de un activismo que pretende mantener viva su voz y reflexiones sobre la democracia, en el país y en el hogar. En la siguiente entrevista, profundiza sobre la ciudadanía, y el rol de los medios de comunicación en este ámbito.

¿Consideras que en el nuevo gobierno surge una nueva posibilidad para la ampliación los espacios sociales y ciudadanos?

El gobierno del presidente Piñera es de una derecha bastante del siglo XXI que puede sorprendernos en algunas cosas, tiene bastante audacia y, claramente, hay un debate interno a la derecha que es bastante interesante. Por otro lado, el actor social debe tener un lugar, o revitalizar su lugar, y ser contraparte. La sociedad civil se encuentra bastante debilitada y eso es una gran deuda de la democracia.

Luego del terremoto ¿crees que hay una oportunidad para un refortalecimiento de la sociedad civil?
Siempre es el momento. Hay una labor insustituible de la sociedad civil, poner puntos críticos, proponer iniciativas de carácter ciudadano, etc. Lamentablemente, el actor social es muy ninguneado y para abrirse paso hay que ser bastante decidido, ir confluyendo con diferentes movimientos y manifestaciones de la población.

¿Puede la sociedad civil organizada lograr cambios profundos?

Creo que efectivamente hay un debate actual sobre hasta que punto la sociedad civil puede organizarse e influir para propiciar cambios, ahí hay un campo de acción conjunta entre sociedad civil y política que no está aun decantado. El camino debe construirse. Es un debate con muchas preguntas abiertas y para que decante debe haber un protagonismo más activo de la sociedad civil. Se necesita más presencia.

En un Chile donde el duopolio de los medios de comunicación es imperante, ¿cómo puede un ciudadano común lograr una nueva visión de la realidad?

Creo que ahí hay una vasta tarea que tiene que ver con empoderar a los ciudadanos, en el sentido que ellos son sujetos de derecho en las comunicaciones, que hay otras alternativas a ser meros receptores pasivos, para eso hay herramientas que son necesarias difundir y promover en Chile. Y si bien se ha dejado de lado a los ciudadanos, ha habido un cierto avance.

¿Crees que los medios profundizan la democracia o perpetúan el statu quo?

No es una pregunta que pueda responder con un si o un no rotundo, porque los grandes medios tienen una enorme dificultad informativa relacionada con los intereses a los que ellos responden. Creo, además, que el tema de la concentración es un gran problema para la democracia y la libertad de expresión, aparte hay un problema de autocensura muy grave. Por otro lado, una cierta competitividad respecto de abrirle paso a temas de interés ciudadano ha permitido mover un poco las cosas. Creo que hay un periodismo de denuncia que en algo a contribuido, como Informe Especial, Contacto, etc,

¿Es suficiente que los medios informen o debe haber una mayor responsabilidad social?

En medio de esta lógica de mercado se ha ido perdiendo la vocación de servicio público de los medios de comunicación, y esto quedó en manifiesto tras el terremoto. No puede ser que tenga que venir un terremoto de grado 8 para que la sociedad y los medios se hagan preguntas sustantivas y profundas respecto al sentido de lo público y del servicio público. Ahí hay un tremendo forado y factura que pronto todos olvidaron.

Recientemente recibiste un premio por parte de Chilectra, ¿crees que las grandes empresas realizan estas acciones con un real interés?, o ¿es tan sólo responsabilidad social empresarial "de manual"?

Hay poco de responsabilidad social más de fondo. Las grandes empresas han decodificado esto de la responsabilidad social en más bien un código de relaciones públicas, a pesar de lo cual hay cosas interesantes, compromisos y abertura de temas, como Enersis en el tema género. Lamentablemente, la mayoría de las empresas responde mucho a situaciones de crisis, operan como resguardo a sus propios intereses.

El desafío de Radio Tierra

¿Qué diferencia a Radio Tierra del resto de los medios ciudadanos?
La singularidad de la radio es que está situada en un lugar que es una organización de mujeres que desde sus inicios ha construido su editorialidad y su discurso desde ese lugar. La nuestra es una radio que tiene dificultades de audiencia por ser AM, pero lo nuestro siempre ha sido un protagonismo muy fuerte no sólo de las audiencias pasivas, sino que de las organizaciones sociales que se toman la palabra en la radio, esa es nuestra apuesta.

¿Crees posible lograr una mayor audiencia en la Radio?

Nosotros hemos mantenido la radio como plataforma para debatir sobre el sistema de medios en Chile, también para abrirle paso a legislaciones más democráticas que reconozcan al actor social en las comunicaciones. Algo se logró con la ley de radios comunitarias, que es una oportunidad para abrir el sistema de medios. En cuanto a alcanzar una mayor audiencia, no es lo nuestro, pues nuestra apuesta es con las audiencias más postergadas y tenemos plena conciencia de que la mayor parte de las personas se arman su opinión con los medios tradicionales.

Frente a la concentración del poder, que se manifiesta en los medios, pero también en otras instancias, ¿consideras que es tiempo de que caminos institucionales pueden solucionar estos vicios?

Creo que hay un tema con la acumulación de energía, para hablar en clave sísmica. Hay una acumulación de tensiones sociales que tienen que ver con la naturaleza misma de este modelo económico basado en una fuerte desigualdad, y que cada vez que hay que recurrir al sentido de lo comunitario, de lo colectivo, de lo asociativo, al vínculo, o a la cohesión social -como respuesta a una catástrofe como el terremoto- se evidencia un tremendo forado, porque aquí ha habido una implantación de una cultura de un individualismo feroz, que es muy funcional al mercado y sus lógicas. En ese sentido los problemas no los resuelve el mercado. La resolución de la desigualdad claramente vía mercado ha fracasado, no es viable.

Links:

http://www.diariooficial.cl/
ingresar en el buscador la ley n. 20433.
http://www.radiotierra.com/
http://www.lamorada.cl/

http://www.accionag.cl/

 

 
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